En los últimos años cada vez es más frecuente que surja en la conversación empresarial las sociedades holdings como una herramienta interesante para organizar y estructurar el patrimonio empresarial y personal, así como instrumento de planificación y optimización fiscal. Sin embargo, es importante entender que no todas esas estructuras empresariales necesitan de una sociedad holding (por ejemplo, para su transmisión y subsistencia futura), ni tampoco en todos los casos supone la mejor decisión.
Desde nuestra experiencia asesorando empresas, no es poco habitual encontrarnos situaciones en las que se plantea esta estructura sin tener claro qué es realmente una sociedad holding y para qué sirve. En este artículo, tratamos de dar las pinceladas clave que conviene tener en cuenta.
¿Qué es una sociedad holding y para qué se utiliza?
Una sociedad holding es una sociedad cuya función principal es poseer, dirigir y gestionar las participaciones de otras empresas. A efectos prácticos, se trata de que las participaciones que directamente detenta la persona física en una o varias sociedades operativas pasen a ser titularidad de una sociedad matriz (la sociedad holding), dotando a ésta de los correspondientes medios materiales y humanos, a la que se le encomienda dicha función.
Esta estructura suele utilizarse para:
- Organizar diferentes actividades empresariales bajo una misma estructura jurídica y económica.
- Separar líneas de negocio y riesgos empresariales.
- Facilitar la gestión y el control del grupo empresarial planificar y ejecutar de manera ágil, sencilla y eficiente determinadas decisiones empresariales.
Ventajas que puede aportar una sociedad holding
Conforme a lo anterior, entre las principales ventajas que puede aportar una sociedad holding destacarían:
- La optimización fiscal ante determinadas operaciones
- Una mayor facilidad, eficiencia y agilidad para reinvertir beneficios dentro del grupo empresarial, favoreciendo el crecimiento y la expansión empresarial.
- Fortalecer la visión de grupo, dotando al mismo de una mayor robustez que le permita acudir a los mercados en una mejor posición financiera, logrando de este modo una ventaja competitiva.
- La reorganización del patrimonio empresarial
- La posibilidad de planificar la sucesión en la empresa familiar, la transmisión generacional de una manera más ordenada y eficiente.
- La separación de riesgos entre diferentes actividades empresariales
Sin embargo, estas ventajas no son inherentes per se a la creación de una sociedad holding. Es imprescindible analizar cada caso concreto y diseñar la estructura de forma adecuada.
Errores frecuentes al crear una holding
Uno de los errores más habituales es pensar que crear una sociedad holding es siempre una decisión fiscalmente ventajosa. Ello no siempre es así, pues en ocasiones pueden añadir una complejidad innecesaria, ineficiencias e incluso, como comentábamos, costes adicionales (también fiscales) que supongan, lejos de convertirse en algo positivo, un entorpecimiento al normal desarrollo empresarial.
Entre las causas más comunes se encuentran:
- Crear una holding sin una estrategia clara de por qué y para qué.
- Desconocer los efectos (económicos y jurídicos, pero también afectivos y relacionales) que la misma puede generar en el seno del grupo familiar.
- Copiar y replicar estructuras empresariales sin analizar el caso concreto.
- Desconocer las implicaciones fiscales y jurídicas, siendo foco de atención de la administración tributaria.
- Generar estructuras innecesariamente complejas.
La importancia de analizar cada caso
Cada Grupo empresarial presenta una realidad distinta, con un camino recorrido y otro por recorrer, por lo que la decisión debe analizarse siempre desde una visión global de empresa, de negocio y de patrimonio empresarial.
En el asesoramiento empresarial no existen soluciones universales. Una estructura holding puede ser muy útil en determinados casos, pero innecesaria y/o hasta contraproducente en otros.
De ahí que, ante la toma de este tipo de decisiones, lo más recomendable sea realizar un análisis completo de la situación empresarial actual, de los objetivos de crecimiento, de los prós y contras (fiscales, laborales, societarios, etc.) y de la planificación patrimonial no solamente del negocio sino también del empresario.
Una buena planificación puede ayudar a ordenar la estructura empresarial, mejorar la eficiencia fiscal y facilitar la gestión del negocio a largo plazo.
En Castán Asesores acompañamos a las empresas en este tipo de decisiones, analizando cada caso de forma personalizada para determinar si realmente es el momento adecuado para crear un holding o si existen otras alternativas más adecuadas para la estructura empresarial.
La clave del mejor asesoramiento no está solo en conocer la norma, sino en saber aplicarla con criterio en cada caso.